La Justicia investiga las circunstancias que rodearon la muerte de un piloto de 42 años que, según los primeros testimonios, se arrojó desde una avioneta mientras sobrevolaba la zona rural de Toledo, en el departamento Río Segundo. El hecho ocurrió el sábado alrededor de las 15 y generó una profunda conmoción en el ámbito aeronáutico.
La aeronave involucrada fue un Cessna C-150 pilotado por Leandro Andrés Bertazzo, quien había iniciado la jornada con normalidad. Durante la mañana realizó un vuelo de reentrenamiento junto a un piloto licenciado, sin que se registraran inconvenientes.
Posteriormente, Bertazzo despegó acompañado por una joven de 22 años que contaba con licencia de piloto privado, aunque con escasas horas de vuelo, por lo que el instructor cumplía el rol de piloto de seguridad.
De acuerdo con el relato de la joven y la reconstrucción realizada por el director de la escuela de vuelo, Eduardo Álvarez, mientras la aeronave sobrevolaba el área rural de Toledo, Bertazzo le indicó a la alumna que continuara el vuelo según lo previsto. Instantes después, se quitó los auriculares, acomodó su teléfono celular y otras pertenencias, se desabrochó el cinturón de seguridad, abrió la puerta de la aeronave y se arrojó al vacío.
Pese a la dramática situación, la joven logró mantener el control del avión y efectuó un aterrizaje seguro en la pista, sin sufrir lesiones.
Tras recibir el mensaje de alerta de la alumna, el director de la escuela despegó en otra aeronave para iniciar la búsqueda. Luego de aproximadamente 15 a 20 minutos logró localizar el cuerpo del piloto y suministró las coordenadas a efectivos de la Patrulla Rural Centro. Personal del servicio de emergencias médicas constató el fallecimiento en el lugar.
El caso es investigado por la Justicia, que busca determinar las circunstancias del hecho y reconstruir con precisión lo sucedido.
Desde la escuela de vuelo manifestaron su consternación por la pérdida. Eduardo Álvarez señaló que Bertazzo no había evidenciado comportamientos fuera de lo habitual ni señales que permitieran prever una decisión de estas características. Además, indicó que la jornada había transcurrido con total normalidad y que el instructor mantenía una buena relación con sus compañeros de trabajo.
La investigación continuará con la toma de testimonios y el análisis de distintos elementos que permitan esclarecer el episodio.




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